10/04/2019
Nancy y Jorge tenían su vivienda en el campo, próximo a Fortín Tiburcio, la cual estaba prácticamente deshabitada.
Me llamaron porque querían “ponerla en condiciones” y hacerle algunos cambios para que les fuera más funcional. Así es que comenzamos a charlar sobre las posibles modificaciones, qué se podría “rescatar” de lo existente y qué no, con qué presupuesto contaban para tener una noción de la escala de lo que podría plantearse en el Proyecto. Les pedí que me contaran qué se imaginaban ellos, tratando de interpretar las sensaciones que debería brindarles cada ambiente, así como también el exterior circundante. Hablamos de colores, texturas, posibles galerías…
La vivienda contaba con un amplio espacio de trabajo que prácticamente no se modificaría. La idea para este local fue solo un cambio de carpinterías, incluyendo el portón, y el arreglo de algunos detalles en revoques.
Para todo lo demás, había un poco más de libertad. Tratando de conservar lo que estaba en buen estado, se planteó una re-distribución de los ambientes.
La idea era preservar cierta privacidad en los dormitorios. Así es que se buscó que los accesos a los mismos no estuvieran directamente relacionados con los espacios de estar-comedor.
Se re-ubico el baño entre ambos dormitorios para que tampoco el acceso a este local quedara expuesto al sector social de la vivienda.
Se respetaron las medidas del dormitorio principal, y la amplitud del segundo dormitorio se aprovechó para re-ubicar el baño, ya que ahora pasaría a ser un dormitorio para invitados, porque sus dos hijos ya no convivían con el matrimonio.
Pedidos especiales: Nancy necesitaba una cocina más funcional y más amplia. Y por su parte, Jorge dejó en claro desde un principio, que la casa se pintaría color verde.
A los dos les gustaba la idea de tener más espacio para poder contar con un comedor en relación directa con la cocina, y un espacio de estar en relación con una posible galería. Y por este motivo se sumaron algunos metros cuadrados cubiertos y semicubiertos. Así, en el espacio que ocupaba anteriormente un pequeño comedor, sumándole pocos metros cuadrados, se armaron el acceso a la vivienda y un espacio de Estar ampliamente cómodo, y en el otro sector, se ubicaron cocina y comedor. Se eligió como pared interior para pintar color verde la compartida entre el comedor y el estar, y se pintó de ese mismo color, la pared exterior nueva que vincula el estar con el espacio semicubierto.
Se planteó que la cocina contara con la posibilidad de acceder directamente a la galería, porque no hay nada más lindo que disfrutar de una comida o unos buenos mates a la sombra, probablemente en verano, rodeado de las plantas que Nancy diariamente se ocupa de cuidar.