25/04/2020
Quizás hayas escuchado que los organismos internacionales y algunos gobiernos locales hablan del concepto de COMPACTAR La CIUDAD, para lograr una ciudad más sostenible. Pero ¿qué significa esto?⠀
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Las ciudades de Santa Fe y alrededores se han ido desarrollando mediante una ocupación del suelo EXTENSIVO, “lote a lote”, es decir, un lote por propietario o actividad: una vivienda, un comercio, una oficina, un equipamiento. Al tener las principales actividades concentradas en el centro, esto provoca grandes desplazamientos de personas a través del territorio.⠀
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Cubrir una ciudad dispersa y de baja densidad con un sistema de transporte público resulta muy costoso. Esto se traduce en un servicio deficiente tanto en calidad, como en frecuencia. Por esta razón, la población opta por desplazarse en automóvil particular, generándose embotellamientos en el área central y altos niveles de contaminación ambiental.⠀
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Por el contrario, una ciudad compacta hace un uso del suelo INTENSIVO, es decir, alta densidad y a su vez, alta mixtura de usos compatibles (vivienda, comercio, oficinas, etc.). Esto reduce las distancias entre la población y las actividades por lo que las personas podrán acceder a éstas caminando o en bicicleta.⠀
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La metodología de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT) propone realizar este tipo de operaciones alrededor de los grandes corredores de transporte público masivo, especialmente aquellos de alcance Metropolitano. Esto le otorga mayor competitividad y hace posible ofrecer un mejor servicio. ⠀
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Sin embargo, estos tiempos de pandemia dejaron al descubierto las limitaciones de los edificios en altura que se construyen en la actualidad y las ventajas por las que las personas prefieren una casa particular. El desafío de la arquitectura post Covid19 será brindar las condiciones de habitabilidad mínimas en los edificios en altura para lograr ciudades más compactas. ⠀
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