09/05/2025
Una morada para el descanso del alma: vivienda bioclimática en Mercedario, El Alto, para la familia Rios Cuentas.
En el corazón del barrio Mercedario, donde el cielo se siente más cerca y el sol abriga con firmeza durante todo el año, se levanta una vivienda pensada no solo para habitar, sino para vivir con dignidad, paz y calidez los años dorados de la vida. Esta casa de dos niveles, diseñada con profundo respeto por las necesidades de una pareja de la tercera edad, representa una fusión armónica entre funcionalidad arquitectónica y sensibilidad humana.
-Planta baja: el abrazo del hogar
Al ingresar por el acceso sur, un sendero ajardinado da la bienvenida, suavizando el paso hacia el interior. El living-comedor, amplio y luminoso, fluye sin obstáculos hacia una cocina práctica y bien equipada. La planta baja fue pensada con especial atención a la movilidad: espacios amplios, alturas controladas, y circulación fluida, garantizan accesibilidad y confort. Un baño de visitas se integra al conjunto, completando esta planta con la discreta elegancia que requiere la vida diaria.
-Segundo nivel: descanso elevado con dignidad
Subir a la planta alta no es un reto, es una transición suave. Las escaleras, con peldaños de altura reducida y descanso intermedio, fueron diseñadas con precisión para acompañar el paso de quienes ya no caminan con prisa. Allí, los dormitorios principales, cada uno con su baño privado, se convierten en refugios íntimos bañados por la luz del norte. Las ventanas estratégicamente ubicadas capturan el calor solar durante los fríos días alteños, reduciendo la necesidad de calefacción artificial y garantizando bienestar todo el año.
-Exterior: vivir con el cielo como techo
La vivienda no se encierra en sí misma. Fue cuidadosamente ubicada en el centro del terreno para permitir que la orientación norte maximice la captación solar en todas sus fachadas. En la parte posterior, una piscina pequeña permite sesiones de relajación y actividad física ligera, esenciales para una vida prolongada y saludable. A un costado, un garaje semi cubierto protege el vehículo familiar, y hacia el frente, la jardinera sirve de antesala natural, marcando un diálogo entre el interior y el paisaje urbano.
-Un hogar con propósito: diseño con alma
Esta no es solo una casa. Es una propuesta arquitectónica sensible, adaptada al clima de altura, al estilo de vida alteño y, sobre todo, al respeto por el envejecimiento digno. La vivienda ha sido pensada como un acto de amor, donde cada metro cuadrado cuenta una historia de cuidado, belleza funcional y armonía con el entorno.
En una ciudad que crece y se transforma, esta obra se presenta como una invitación a pensar en viviendas que abracen a las personas, en lugar de presionarlas a adaptarse. Es un ejemplo de cómo la arquitectura puede ser humana, climáticamente consciente y visualmente encantadora.