23/09/2022
Hace días que una parte de mi se estaba negando a que se acabe el verano. Un verano que tengo la sensación de no haber realmente disfrutado (el clima inestable de aquí, mucho trabajo, vacaciones aún por llegar...).
De siempre, el otoño me ha traido bajona, sentimientos de nostalgia, esa luz diferente, como en decadencia. Los días más cortos y recordar: "¿en qué estaba yo pensando cuando decidí volver a vivir en Galicia? ¡Con lo feliz que yo estaba en el clima tropical canario todo el año!!"
Y justo ayer llegó a mi un texto de (gracias!) que me hizo parar, observar todo ese batiburrillo de pensamientos de queja y emociones y valorar.
Lo que transmite me parece tan valioso que me gustaría compartirlo contigo y dejarlo aquí publicado para releerlo en momentos en los que me "aterre ver mis hojas caer" o en aquellos en los que mi mente piense: “si no hay flores será que debo esforzarme más".
Te invito a que lo leas (desliza 👉)
Ahora si, respiro y doy la bienvenida al otoño.
No hay mejor ni peor.
La vida, con todas sus fases, ya es perfecta tal y como es.
¡Feliz equinoccio! 🍂🍂
📸 En la foto, yo toda feliz con mis tejidas en cuerda.