El crochet es una técnica de tejido a mano que utiliza un ganchillo con el que podemos tejer una infinidad de productos tales como: chalinas, guantes, gorros, bufandas, suéter, faldas, zapatos, pantuflas, muñequería, accesorios de decoración (pisos y cubre objetos) y cualquier prenda que nos podamos imaginar utilizando lana, hilo e incluso trapillo. Si eres principiante, debes saber que todos los
puntos de crochet se realizan a partir de movimientos básicos combinados de diferentes maneras y cantidades, la labor consiste en pasar un anillo de hilo por encima de otro trabajando en uno de los anillos por vez. La palabra croché viene del francés antiguo crochet, un diminutivo de croche, que viene a su vez del alemán croc, que significa "gancho". Esta palabra fue utilizada en el siglo 17 en la fabricación francesa de encajes, crochetage fue la palabra utilizada para designar un punto en donde se unen piezas de encaje separadas, posteriormente se utilizó la palabra crochet para designar un tipo específico de tejido y la aguja de gancho usada para producirlo. A lo largo de todo el mundo el ganchillo se convirtió en una próspera industria casera, en especial en Irlanda y el norte de Francia, sosteniendo comunidades cuyo modo de vida tradicional había sido dañado por las guerras, fluctuaciones en la agricultura y el uso de la tierra y las malas cosechas. Las mujeres, e incluso a veces los niños, se quedaban en casa y tejían ropa, mantas, etc. Los artículos eran comprados principalmente por la emergente clase media.