30/03/2026
El diseño de este comedor se concibe como una extensión del jardín, donde la doble altura y los grandes ventanales permiten que la luz natural bañe el espacio a lo largo del día, generando una atmósfera cálida y cambiante. La presencia del árbol no solo se convierte en un elemento visual protagonista, sino en parte activa de la experiencia espacial.
La materialidad refuerza esta conexión: tonos neutros, texturas pétreas y madera natural aportan equilibrio, mientras que la iluminación artificial —con luminarias colgantes de carácter escultórico y acentos indirectos— crea una ambientación acogedora durante la noche.