03/04/2026
🚜 CUANDO EL CAMINO SE HACÍA DESPACIO… PERO SE LLEGABA
Aunque hoy parezca increíble, hubo un tiempo en que este era uno de los medios de transporte más comunes en muchos pueblos de El Salvador.
Estamos hablando de principios del siglo XX, alrededor de 1920, cuando las calles eran de tierra, el polvo se levantaba con el viento y el motor más fuerte que se escuchaba era el resoplido de un par de bueyes jalando una carreta.
No había autobuses.
No había carros.
No había carreteras pavimentadas.
Lo que había era trabajo, paciencia y camino.
Las carretas de bueyes eran el transporte del pueblo. En ellas se llevaba maíz, café, leña, herramientas… y muchas veces también personas. Niños que iban al mercado, familias que viajaban a otro cantón, gente que recorría kilómetros para vender o comprar algo necesario para la casa.
Los viajes no se medían en minutos…
se medían en horas.
El sonido de las ruedas de madera sobre la tierra, el paso lento de los bueyes y el polvo levantándose detrás de la carreta eran parte del paisaje cotidiano de aquellos años.
No era un viaje cómodo.
Pero era la forma de avanzar.
Y así, poco a poco, entre caminos de tierra, pueblos pequeños y carretas cargadas de sueños…
se fue moviendo el país.
Crónicas con el Garrobero TV 📜