Hacia una Compleja Sencillez
Entendemos el ejercicio de esta disciplina como una constante e incansable búsqueda. Siendo arquitectos en proceso de maduración, las dudas y certezas transcurren con la misma naturalidad. La incertidumbre es una condición que bien interpretada puede derivar en una oportunidad de aprendizaje. En este sentido, pretendemos abordar cada proyecto como un espacio de reflex
ión donde la complejidad del problema presentado se traduzca finalmente en una solución precisa y sintética. Esta síntesis requiere un ejercicio de reinterpretación y codificación de toda la información que afecta al proyecto para luego expresarse con la debida coherencia y sencillez. En orden de obtener este resultado, concebimos el proceso proyectual como un mecanismo de decantación donde gradualmente se diluye lo superfluo para que finalmente prevalezca lo esencial. El tiempo es el instrumento fundamental tanto en este proceso de depuración como en la verificación de la perdurabilidad de la obra. Nos interesa una arquitectura que siendo absolutamente de nuestro tiempo, resista al paso del mismo y tenga la capacidad de permanecer. Creemos que esta permanencia solo puede garantizarse con una obra sostenida por los elementos esenciales de la arquitectura, es decir, aquellos principios universales que son los auténticos fundamentos de la disciplina. Perseguimos una arquitectura cuya pretensión radica en el sentido común frente a la arbitrariedad, naturalidad frente a la sobreactuación, autenticidad frente a la originalidad, perdurabilidad frente a la tendencia y por sobretodo, continuamos buscando esa compleja sencillez.