30/04/2026
Cada abril, Milán nos recuerda que hay un lugar para el diseño latinoamericano en la conversación global.
A Milán fuimos a observar con detenimiento.
Lo que encontramos no fue novedad: fue confirmación.
El diseño que tiene peso es el que se vive. El momento tiene que superar al producto. Si el ambiente, el uso y el recuerdo no se fusionan, todo lo demás se vuelve débil, por más excelente que sea.
Lo vimos en cada instalación: un solo material trabajado hasta sus límites, las texturas como experiencia táctil antes que visual, el verde entrando sin pedir permiso, borrando una frontera que nunca tuvo razón de existir.
Nada de eso nos resultó ajeno. Es lo que practicamos.
Al estudio traemos la experiencia.
leoneloray.com