23/06/2018
Frecuentemente se dan explicaciones para describir la obra arquitectónica una vez ésta ha sido terminada. Yo experimento con el proceso de diseño en sí mismo, y la variedad de posibilidades que se pueden descubrir en él. Para mí, diseñar es un proceso continuo de descubrimientos. Hay dos fases en el diseño básico. En la primera, no hay una imagen espacial, ya que yo no determino mis metas o mis métodos antes de tiempo. Escojo una serie de elementos diversos y los organizo, según los deseos del cliente, las condiciones del terreno y las ideas que yo misma pueda tener. Junto estos elementos en un sistema e intento entonces avanzar hacia la fase de diseño básico. En este punto todavía intento desarrollar cualquier nueva posibilidad que aparezca. En muchos casos no habré llegado todavía a tener una idea definitiva de cual seré el argumento del edificio. Sin embargo, al continuar explorando todas las posibilidades, mi equipo y yo de alguna manera conseguimos establecer un argumento. No podría decirle la manera exacta en la que todo confluye. Pero así es como el diseño básico comienza.
[…]
Mi objetivo último no es poner al descubierto el sistema en sí mismo, sino poder construir más allá de él. Y no lo digo de forma negativa, sino de forma positiva… Por supuesto, a pesar de otros temas que pueden resultar más específicos, siempre insisto en que la forma final sea bella. Este es un aspecto al margen del proceso proyectual.
Kazuyo Sejima
Conversación con Kazuyo Sejima.
Koji Taki.
Kazuyo Sejima, 1988-1996
Revista El Croquis 77(I).