06/06/2025
Gracias El Abrojito por todo los que nos brindaste 🥰🥰🥰 te deseamos lo mejor
🌿Queridos amigos, como algunos saben desde hace un tiempo no estoy produciendo plantines por cuestiones familiares. La vida es un hermoso recorrido donde, a veces, nos sacude y nos invita a cambiar de rumbo.
🌱En esta oportunidad les cuento que El Abrojito dejará de producir en La Plata para hacerlo en mi lugar de origen, mi querido pueblo Carhué, Pdo de Adolfo Alsina, Prov. de Bs As.
💚No tengo más que palabras de agradecimiento para con todos ustedes, reconociendo cierta congoja en el pecho. Gracias por abrirme las puertas de su casa y por confiar en mí trabajo todos estos años. Los cambios no son fáciles pero siempre son una oportunidad.
🍂Los invito a seguir en contacto, compartiendo experiencia que tanto nos enriquece a todos. En algún momento retomaré la venta de semillas con envío postal. Siembren siempre, no dejen de cultivar y cuidar nuestra tierra a la que tanto le debemos.
🥰Los quiero y voy a extrañarlos! Les comparto algunas líneas que escribí hace un tiempo...
ʟᴀ ꜱɪᴇᴍʙʀᴀ ʏ ꜱᴜ ᴅᴇᴠᴇɴɪʀ
La siembra es un instante de felicidad,
egoísta felicidad que verá germinar
antes que nadie el brote que asome primero.
Cada día desde el momento de la labranza
se procede al riego con el deseo del asombro.
La paciencia exclusiva del sembrador
rebalsará el espíritu al ser testigo del nacimiento.
La vida ha llegado, el milagro ha sucedido,
esa semilla recogida y almacenada con esmero
volvió a la vida emergiendo de la oscuridad.
Su diminuto brote se hace lugar rompiendo
con fuerza lo que tenga delante,
arcilla, barro, estiércol, madera, piedra.
Todo será removido y el paisaje modificado,
los cotiledones serán dueños del mundo
y danzaran el baile que dé lugar
a las primeras hojas verdaderas.
Cuando el proceso esté concluido
naturalmente se volverán de color amarronado y caerán.
Las nuevas brácteas irán desarrollándose,
el sol permitirá que crezcan y den flores,
y las abejas zapatearán un malambo
con el polen de un lado al otro.
Luego nacerá el fruto que será llevado a nuestra boca
y allí de nuevo,
el milagro.