16/01/2022
Fenología del cultivo:
El ciclo de vida del tomate comprende cuatro etapas: plántula, vegetativa, floración, fructificación.
Plántula: Comprende desde la siembra hasta el trasplante.
La semilla conserva su poder germinativo durante más de cuatro años, y no tiene dormición por lo que puede germinar poco después de ser cosechada. La germinación es favorecida por tres factores principales: la oscuridad, una fototemperatura de 26º C y una nictotemperatura de 20ºC. Las temperaturas bajas o muy altas provocan un crecimiento muy lento de la radícula. Entre los 15 y 25 días posteriores a la germinación es fundamental la disponibilidad de fósforo para el desarrollo de las raíces.
Crecimiento vegetativo
El crecimiento vegetativo se prolonga desde la emergencia hasta la aparición de la primera inflorescencia que sucede cuando se han formado entre 6 y 12 hojas verdaderas. La iniciación de hojas se produce a intervalos de 2-3 días, en función de las condiciones ambientales. La producción de hojas y primordios foliares aumenta con la radiación interceptada y la temperatura. Temperaturas inferiores a 0ºC destruyen totalmente la planta, ya que es muy susceptible a heladas y bajas temperaturas. Los umbrales para el crecimiento óptimo de la planta se encuentran entre 12ºC y 30-35ºC. El exceso de nitrógeno puede conducir a un desarrollo vegetativo exuberante.
Floración
El desarrollo de las flores constituye la etapa previa a la fructificación, por lo que resulta crucial el óptimo desarrollo de las mismas. La floración depende de varios factores como la variedad, la temperatura, la iluminación, y la competencia con otros cultivos, la nutrición y los reguladores de crecimiento. La iluminación solar puede afectar el tiempo de la floración y por el contrario el fotoperíodo tiene un efecto relativamente débil. Las temperaturas elevadas aceleran generalmente el desarrollo floral, también favorecen el ab**to de las yemas en condiciones de baja irradiancia. El ab**to de flores también se produce por la falta de nitrógeno, fósforo y potasio.
Fructificación
La fecundación de los óvulos es el principio del crecimiento del fruto. La fecundación puede dividirse en tres etapas: formación del grano de polen, polinización y la fecundación.
La transferencia de los granos de polen al estigma depende principalmente de la humedad relativa (superior al 70%) para que puedan adherirse eficientemente. La temperatura óptima para la polinización se encuentra entre los 17-24º C. Los cultivares modernos de tomate se autopolinizan.
El desarrollo del fruto presenta seis estadios: 1) ovario fecundado, 2) mitad del crecimiento, 3) verde inmaduro, 4) verde maduro (momento en que se adquirió el crecimiento máximo), 5) pintón, 6) rojo maduro. El ovario se desarrolla a fruto maduro en el término de 7 a 9 semanas dependiendo del cultivar, posición en el racimo, y las condiciones ambientales. El crecimiento del fruto presenta un patrón de crecimiento sigmoideo con tres períodos. Un primer período de crecimiento lento y el peso del fruto es menor al 10% del peso final; dura de 2 a 3 semanas. El segundo período es de crecimiento rápido y se prolonga hasta el inicio de la maduración. Finalmente, hay un período de crecimiento lento donde se producen los cambios metabólicos característicos de la maduración.
La falla en el cuaje es uno de los problemas más comunes principalmente en zonas susceptibles a bajas temperaturas. En estos casos, los frutos poseen pocas o ninguna semilla. A su vez, otro factor que afecta el crecimiento de los frutos es la disposición de los fotoasimilados, los cuales provienen fundamentalmente de las dos hojas situadas cerca de la inflorescencia.
El tamaño final de los frutos depende de la posición en la inflorescencia, siendo los proximales los frutos más grandes. A su vez, se encuentra estrechamente correlacionado con el número de semillas y lóculos. El número de semillas varía entre 50 y 200.
El tomate, es un fruto climatérico, capaz de seguir madurando incluso después de haber sido recolectado. Esto es debido a que a pesar de haber sido recolectado de la planta, el fruto aumenta su tasa de respiración y su producción de etileno, principal hormona que se encarga de la maduración y envejecimiento de los fruto.