26/02/2026
En enero de 2019, una pareja japonesa dedicada al arte del bonsái sufrió un robo dentro de su jardín en la prefectura de Saitama, al norte de Tokio. Varios bonsáis valiosísimos —en total siete ejemplares— fueron extraídos durante varias noches sin que la policía encontrara pistas claras. �
Emol
Entre ellos estaba un bonsái Shimpaku Juniper de aproximadamente 400 años, considerado la joya de su colección. �
Excélsior
🧬 Historia del bonsái
El bonsái era un Shimpaku Juniper, una variedad de enebro muy apreciada en el arte del bonsái. �
Excélsior
Este árbol había sido recogido de una montaña hace siglos y, a través de generaciones, la familia Iimura lo fue moldeando cuidadosamente hasta convertirlo en bonsái. �
The Washington Post
Medía más de 80 cm de alto y más de 60 cm de ancho al momento del robo, una dimensión notable para un árbol tan antiguo. �
The Standard
El matrimonio Iimura, especialmente Seiji, es un maestro bonsaista de quinta generación, y la familia ha cultivado bonsáis desde hace muchos siglos. �
The Washington Post
💔 El impacto del robo
El valor estimado de los bonsáis robados fue de más de 7 millones de yenes japoneses (≈ 64 000 USD), solo por los siete árboles desaparecidos. � El Shimpaku de 400 años por sí solo se valoraba en torno a 90 000–100 000 USD o más, dependiendo de su rareza y calidad. �
Excélsior
La Vanguardia
Para los Iimura, la pérdida fue profunda emocionalmente, comparando el robo con la pérdida de un miembro de la familia. �
The Standard
📣 La emotiva petición
Lo que hizo este caso particularmente famoso fue la petición pública que hicieron a los ladrones: en una publicación en Facebook, Seiji y Fuyumi rogaban simplemente que alguien cuidara de los bonsáis y los regara, ya que sin agua un bonsái tan antiguo podría morir en menos de una semana. �
El mensaje reflejaba cuánto cariño y dedicación habían puesto a esos árboles, más allá de su valor económico. �
Emol
Excélsior
🌱 ¿Se recuperaron?
Hasta donde informaron los medios en ese momento, los bonsáis no habían sido recuperados y la policía no tenía pistas claras sobre los responsables.