02/06/2023
😎☝️Familia: La carta que le envié a la Vicepresidenta : Compártanla por favor, a ver si le llega.
CARTA ABIERTA A LA VICEPRESIDENTA DE COLOMBIA
Señora Francia Márquez:
Después de ver y escuchar sus declaraciones ayer 24 de mayo de 2023, relacionadas con su reciente visita al continente africano, no puedo evitar dirigirme a usted públicamente.
Lo primero que tengo que decirle es que esta, no es una carta ra***ta, antes por el contrario, quiero destacar en ella, la importancia que han tenido las personas de color en la evolución del mundo y en el desarrollo de la humanidad, destacándose en todos los campos, político, cultural científico y religioso, entre otros.
Ahora bien, lo que no podemos permitir los colombianos, es que usted, valiéndose de su color de piel y de sus orígenes, manipule a una raza, que por décadas, ha sentido que su color de piel significa esclavitud, colonización, pobreza y miseria. Y cuando hablo de manipulación me refiero, Sra. Márquez, a todas las declaraciones que usted ha dado desde el inicio de su campaña política, declaraciones, que entre otras, están llenas de resentimiento, de frustración, de complejos y de odio hacia la raza blanca. Usted achaca al color de su piel todas las críticas que se le hacen por sus ineficientes actuaciones en el tiempo que lleva como Vicepresidenta de este país.
Le recuerdo, que los grandes defensores de los derechos humanos de las personas de color, lo hicieron y lo hacen sin demeritar la raza blanca y sin incrementar el odio de clases. Ellos lucharon por reivindicar los derechos de igualdad que merece la raza negra como seres humanos que son, derechos que fueron violentados y que aún, hoy en día, se manifiestan en discriminación. En el siglo XVII, encabezando la lista y precisamente una persona de color blanco, se encuentra San Pedro Claver. Conocido por su calor maternal, fue un ejemplo de solidaridad y de vida comprometida en la ayuda y liberación de los esclavos africanos. Pero seguramente el más conocido defensor de los derechos de los afroamericanos fue Martin Luther King Jr, activista estadounidense, que en los años 60 y 70, lideró el movimiento en defensa del derecho al voto de las personas negras, así como otros derechos civiles básicos. En 1963, en su discurso "Yo tengo un sueño", defendió una sociedad en la que blancos y negros vivieran en paz y armonía. (Así se construye LA VERDADERA PAZ, Sra. Márquez). La lista es interminable, podría nombrar a Thurgood Marshall, primer afroestadounidense en ser elegido como juez de la Corte Suprema de Estados Unidos, un cargo que ocupó durante 24 años y donde luchó por la igualdad en las escuelas públicas. Para citar un último ejemplo, el presidente Obama, ganador del Nobel de paz por su lucha, en forma pacífica, contra la segregación.
Señora Mérquez, cuando los colombianos, sin importar el color de nuestra piel, le pedimos explicaciones sobre su transporte en helicóptero, no lo hacemos porque usted sea negra, no señora, lo hacemos porque usted prometió en campaña optimizar el gasto público para invertir más dinero en la alimentación, salud y educación de las personas más necesitadas de este país, sean negras o blancas, porque también hay blancos pobres. Pero su respuesta nos dejó fríos: "De malas". Le pregunto, de malas ¿Quién?, ¿Los blancos que según usted no necesitan o de malas los pobres negros que necesitan el dinero que usted se gasta en gasolina? ¿O es que cuando la esposa del presidente Duque utilizó el avión presidencial para transportar compañeros de sus hijos a una fiesta de cumpleaños, los colombianos izquierdistas le pidieron explicaciones solo porque ella es blanca? Ella no tenía derecho, pero usted si tiene derecho y mil explicaciones para transportar en el avión presidencial toda una comitiva gubernamental, sus amigos y hasta su pareja. ¿Se da cuenta de la doble moral de los izquierdistas como usted? No señora vicepresidenta, los colombianos tenemos todo el derecho a pedir cuentas de los gastos públicos, así como tenemos el deber de votar y la obligación de pagar los impuestos.
Ya para terminar, le pido muy respetuosamente, que deje su discurso de odio de clases, que deje de victimizarse con su color de piel, que deje de fomentar la guerra entre ricos y pobres y que más bien, luche en paz y sin odio, por los derechos de los más necesitados en Colombia, blancos y negros. Dedique todos esos recursos de viajes al exterior y gasolina del helicóptero, a llevar subsidios de alimentación a los niños y ancianos que lo requieran, a crear fundaciones para las personas con discapacidades físicas y psíquicas, y a promover obras caritativas. A eso se dedican los vicepresidentes. Los recursos que se le asignen deben quedar en el país, no en el África. De usted atentamente,
Piedad Martinez