11/05/2026
“La escultura y la arquitectura parecen disciplinas diferentes, pero en realidad se separan con una delgada línea. Aquí podemos apreciar un elemento escultórico que inicialmente estaba pensado para ser escultórico y tapar una columna común. Sin embargo, cuando el cliente tiene afectos y gustos especiales, los elementos escultóricos pueden incluir funcionalidades prácticas y agradables al mismo tiempo. Es allí donde un artefacto arquitectónico cobra valor: cuando, más allá de ser una porcelana urbana, puede cumplir diversas funciones útiles para los diferentes integrantes del hogar.”