30/10/2019
Las altas temperaturas afectan a las plantas, especialmente a las que crecen en materas situadas en patios, balcones y terrazas. Los suelos de baldosas se calientan mucho al sol, pudiendo alcanzar con facilidad 40 o 50ºC. Cuando este calor se transmite a las materas, cuece la tierra, deshidrata las raíces y estresa mucho a las plantas, tienen que emplear buena parte de su energía en evitar deshidratarse y no en crecer y engordar cogollos, que es lo que queremos. La mejor forma de evitar este problema es aislar las materas del calor, para lo que hay dos sistemas básicos que, además, se pueden combinar para obtener mejores resultados. El primero consiste en colocar un material aislante entre el suelo y las macetas. Hay quien emplea palets de madera, planchas de corcho, pequeños taburetes de plástico, incluso otra materas, todo vale si evita que las macetas toquen directamente el suelo. El segundo sistema es introducir la materas dentro de otra para que entre las dos quede una capa de aire que aísle la tierra del exterior. Si la materas exterior es de color blanco, mucho mejor....