09/06/2026
Para mí, lo más relevante respecto al riego es determinar cuándo realizarlo, ya que si se aplica con demasiada frecuencia o en exceso, ocurre lo evidente: la planta enferma o se pudre.
Con frecuencia adoptamos la costumbre de regar cada cierto número de días, y no es del todo incorrecto, pero hay que considerar que el clima varía, las plantas van creciendo, emitendo hijos etc., y no en todas sus fases requieren la misma cantidad de agua ni la misma periodicidad de riego.
Yo, para saber cuándo una planta necesita ser regada, me apoyo en varios indicadores. El más obvio es observar el sustrato, pero este puede verse seco en la superficie y estar húmedo en profundidad, sobre todo si es de baja calidad. También hay quienes cubren la capa superior del sustrato con gravilla o arena, impidiendo comprobar su humedad.
El color del follaje: la tonalidad de las hojas no es la misma cuando la planta está bien hidratada que cuando comienza a deshidratarse, que es justo el momento en que prefiero regar. Aquí hace falta una observación cuidadosa. Para entrenar el ojo, conviene observar las plantas al día siguiente del riego: normalmente presentan sus colores más intensos y vivos, y tomar ese estado como referencia de una planta que no demanda agua.
Otra forma, muy efectiva, consiste en palpar los bordes de las hojas de la segunda hilera contando desde la base hacia el ápice. Si se sienten "blandas", es señal de necesidad de riego. Esta operación debe hacerse con mucha suavidad, ejerciendo la mínima presión que nos proporcione la información buscada.
A menudo encontramos hierbas espontáneas en las macetas. Habitualmente las arrancamos, pero también pueden utilizarse como indicadoras del momento de regar. Las hierbas de hoja ancha soportan peor la falta de agua que las suculentas; así que si no están marchitas, es porque aún queda algo de humedad en el sustrato. Ojo, no propongo cultivar hierbas, solo que si aparecen, podemos aprovecharlas.
Lo que voy a comentar ahora puede salvar un ejemplar. En ocasiones vemos una suculenta completamente deshidratada, prácticamente todas sus hojas, y la regamos de inmediato. No es una mala reacción, pero hay que tener en cuenta ciertos factores. Puede ocurrir que la planta sufra problemas radiculares (nematodos, abundantes cochinillas de raíz o incluso pudrición) y que, por ello, sea incapaz de absorber el agua. Si regamos en esa situación, estaremos agravando el problema. A mí me ha sucedido muchas veces.
Consejo para evitar que esto ocurra: lo más sencillo es comprobar si la planta se extrae del sustrato con facilidad. Es normal que se sequen las hojas inferiores, y también es normal que, cuando necesita riego, algunas de esas hojas basales se pongan ligeramente blandas. Pero no es normal que se deshidrate todo el espécimen. Cuando hablo de deshidratación, me refiero a que las hojas se arruguen, la planta se vea mustia o incluso se doble. Las fotos son solo para acompañar la publicación, por ahora no tengo fotos de referencia pero estoy trabajando en ello . Saludos a todos