08/03/2026
De niña, mi juego favorito era hacer postres.
Recuerdo que me encantaba ir donde mi abuela, que es panadera, y ayudarle a hacer bolitas de pan. Tal vez en ese momento no lo sabía, pero ahí empezaba algo que años después se convertiría en lo que hoy amo hacer.
Tal vez la panadería no se repitió en la siguiente generación; mi mamá no siguió los pasos de mi abuela. Pero de ella aprendí algo igual de importante: las ganas de salir adelante, de luchar y de creer que las mujeres siempre podemos llegar más lejos.
De niña me encantaba comprar ingredientes y preparar cualquier postre. Lo que empezó como un juego, con el tiempo se convirtió en mi trabajo y en una de mis mayores pasiones.
Hoy entiendo que lo que hago nace de mis raíces: del amor por la cocina que vi en mi abuela y de la fuerza y dedicación que siempre he visto en mi mamá.
Vengo de una familia de mujeres luchadoras que siempre han dado todo para sacar adelante a su familia. Y una de las enseñanzas más grandes que me dejó mi mamá es ponerle amor a todo lo que hago, porque cuando haces lo que te gusta, no hay horario ni nada que te detenga.
Gracias por ser mi inspiración. ✨
“Nunca subestimes los sueños de una niña; muchas veces ahí empieza una gran historia.”
Feliz Día Internacional de la Mujer 💜
8M