En 2006, hace casi 20 años, nació la marca ARQUIP; de la mano de un equipo joven, con entusiasmo e ilusión, empezó a desarrollarse un proyecto ambicioso pero con una pretensión muy simple, hacer llegar la arquitectura al público de una manera cercana y comprensible. Aquel grupo, con la poca experiencia de enfrentarse al difícil mundo laboral, configuró una manera de trabajar que ha llegado hasta l
a actualidad: todos participan del proceso de la misma manera. Se instaló en el sótano de una vivienda, con puestos de trabajo actuales y actualizados, comenzando la aventura de emprender en el ámbito para el que se habían formado. Pero dos años más tarde, llegó la crisis. Se vieron obligados a diversificar, y a buscar la manera de salir a flote. Aunque siguieron manteniendo el proyecto, empezaron contactos con otras empresas. Eso les granjeó más experiencia, viendo el proceso desde distintos puntos, compartiéndolo con otras personas y otras maneras de trabajarlo y llevarlo a cabo. Años más tarde, el equipo se dividió, cada uno en busca de diferentes metas y objetivos. Uno de ellos decidió mantener la marca, con la intención de darle valor al proyecto. Así, en 2013, la marca ARQUIP continuó, aunque más pequeña. Hecho que también le hizo valorar el detalle, la profesionalidad, la atención personalizada. El valor de un proceso arquitectónico y edificatorio muchísimo más personal, más emotivo y más emocionante. Estas características adquiridas durante este camino, son las que se imprimieron en la marca durante sus años de existencia. Así, aquel entusiasmo y aquellas ilusiones con las que empezó a nacer la distinción por la que hoy sentimos gran orgullo, se dejó ver en cada uno de los proyectos y las ideas llevadas a cabo en cada proceso de creación artística y arquitectónica. De nuevo el equipo iba creciendo, continuó empapándose de las nuevas tecnologías que la ciencia ponía a su disposición, así como de los tiempos que corrían en paralelo a la disciplina de la arquitectura. En 2015, tras muchos años de experiencia, con muchas experiencias a las espaldas, más sabios, más conocedores de los entresijos de la arquitectura y el urbanismo y sus ramas más escondidas, abrió sus puertas al público la oficina ARQUIP. Y en 2021 terminamos de actualizarnos, ampliando la sociedad. Nuestra oficina es un lugar de encuentro, amable, cercano, cálido, que ofrece sus espacios al arte, al estilo, al conocimiento. En nuestra oficina se conjugan el diseño moderno e inconfundible con la gestión profesional de los proyectos y la experiencia de muchos años. Nuestra oficina, localizada en pleno centro de la ciudad de Alicante, pretende brindar su espacio para acercar, como no nos cansamos de repetir, el arte edificatorio que forma parte de nuestra profesión (e indudablemente, de nuestra vida) a la gente. Somos un equipo joven, dinámico, interesado y amante del arte edificatorio, comprometido con la profesionalidad y el buen hacer. Tenemos el entusiasmo propio de aquellos que se dedican en cuerpo y alma a la labor que realmente les apasiona y les ilusiona. Es fácil ver en nosotros la ilusión que ponemos en cada proyecto, siguiendo con nuestros clientes todos los pasos del proceso, acompañándolos por el complejo camino que lleva hasta el difícil objetivo de ver terminada (y disfrutarla) la obra de arte que soñamos juntos. Nuestro pequeño equipo aporta diferentes visiones, intereses, experiencias y especialidades, hemos ido desarrollando poco a poco y en diferentes ámbitos y aspectos una de nuestras mayores preocupaciones, y eso nos anima a comprometernos al máximo para ofrecer la excelencia de un buen servicio, respondiendo de manera eficiente a todas y cada una de las necesidades de nuestros clientes, junto con la familiaridad y la cercanía, para, precisamente, hacerles partícipes del propio equipo. Esa es, sin duda, parte importante de nuestra filosofía de trabajo. Porque... la arquitectura es experiencia, y la experiencia no se aprende, ¡SE VIVE!