03/09/2026
Hemos llegado a una conclusión: cada vez hay menos color. Las calles son cada vez más neutras. Los portales, los coches, las fachadas... Y las casas también.
Y con esto no queremos decir que los neutros o el beige sean aburridos, porque es lo que nos aporta calma y un espacio neutro bien resuelto es de las cosas más difíciles de hacer bien.
Pero arriesgar con el color, o combinar dos colores que no sean neutros, nos da miedo. Miedo a aburrirnos de aquí a unos años, miedo a que no peguen entre sí, miedo a que saturen el espacio.
Y muchas veces es justo lo contrario: algunos colores tienen subtonos que aportan calma y que, elegidos con intención, perduran en el tiempo.
Ruth es nuestra estilista y tiene un ojo impresionante para combinar colores y estampados que no se aprende en un curso.
Interiorismo emocional y reformas integrales en Azkoitia, Gipuzkoa.