19/05/2014
Albert Viaplana Bea (1933-2014)
Albert nos ha dejado igual que vivió: discretamente y en silencio seguro que él así lo hubiera deseado.
Albert abrió el camino a una nueva manera de entender y proyectar arquitectura y para muchos de nosotros, que tuvimos la suerte de tenerlo como responsable de proyectos en los años 80, en mi caso dos cursos, 4º y 5º de proyectos, junta al equipo que le acompañaba: Alberto Noguerol, Mosies Gallego, Eduard Bru, Jose Maria Torres, Josep Maria Gil, Luis Burillo, Enric Miralles y otros, que completaban un equipo joven y con una manera diferente y fresca de entender la enseñanza de la arquitectura, que nos abrió los ojos y la mente para entender la profesión con auténtica pasión e ilusión.
Para mí la obra que me influyo de forma extraordinaria fue la pza. de Sants, que los alumnos observábamos atónitos de como la arquitectura también se podía comprender como una abstracción, nos parecía como si por fin la arquitectura , en este caso un proyecto urbano, se ponía a tono con los tiempos, como ya hacía años que las artes como pintura, escultura y otras habían ido en búsqueda de nuevos caminos. Como dice Moisés Gallego en su artículo de la Vanguardia, sus concursos se convertían instantáneamente en objeto de debate y en modelos de una forma de afrontar el diseño o de posicionarse ante un reto determinado, no es casual que el malogrado Enric Miralles, trabajara 11 años en el estudio de Piñon, Viaplana.
La sensibilidad de Albert en su manera de afrontar los proyectos, se reflejaba en su personalidad y/o viceversa. En los años de ”Patums y arquitectos estrella”, su figura emerge para los que lo hemos conocido por encima de muchos de ellos , sin necesidad de levantar la cabeza, de pasearse por medio mundo, ni de escribir sesudos libros sobre teoría de arquitectura, solo el ejercicio honesto y sincero de la profesión y con su extraordinaria sensibilidad ha levantado edificios y espacios urbanos extraordinarios en nuestra querida ciudad de los que nos podemos enorgullecernos.
Personalmente hacía años que no lo había visto, fue con ocasión del homenaje- despedida de mi querido amigo Carlos, donde el apenas pudo articular ninguna palabra por la emoción…
Gracias Albert hasta siempre.
Nacho