03/06/2026
Los abonos para plantas se formulan principalmente a partir de tres macronutrientes esenciales: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Estos elementos aparecen en la etiqueta del fertilizante como N-P-K, indicando la proporción de cada uno en la fórmula. Son los nutrientes que las plantas necesitan en mayor cantidad para crecer y completar su ciclo.
🌱 Cada elemento cumple funciones diferentes: el nitrógeno impulsa el crecimiento vegetativo, el fósforo favorece el desarrollo de raíces y la floración, y el potasio mejora la resistencia y la calidad de flores y frutos. Por eso es importante elegir un abono adecuado según el momento del cultivo.
🌱Por ejemplo, un fertilizante rico en nitrógeno favorece hojas verdes y crecimiento rápido, ideal en fases iniciales. En cambio, una fórmula más rica en fósforo o potasio se utiliza cuando la planta empieza a florecer o fructificar, ayudando a producir flores, frutos y tejidos más resistentes.
🌱 Recuerda que además de los tres anteriores existen otros macronutrientes necesarios para las plantas como el magnesio, calcio y azufre, si bien están disponibles en la mayoría de los suelos. Asimismo, los micronutrientes necesarios en pequeñas cantidades para un correcto desarrollo de las plantas son el hierro, boro, zinc, manganeso, cobre y molibdeno.