18/11/2015
Ventajas e inconvenientes de los suelos laminados.
Pulido del parquet de madera
A mis oídos llegan las dudas de muchos clientes sobre la conveniencia de optar por un suelo laminado o uno de madera natural. Nunca se puede decir categóricamente que un suelo es mejor que otro pues, para ello, hay que sopesar detenidamente las ventajas y los inconvenientes de ambos así como, las necesidades y poder adquisitivo de aquella persona que opta por este tipo de suelos.
En primer lugar, la diferencia obvia que encontramos es que uno es un material natural y otro es "artificial"; el suelo laminado no es más que un sucedáneo del parquet de madera natural y, como todas las imitaciones, se parece al original pero.... no lo es. Es como las huevas del lumpo y el caviar parecen iguales pero no tienen nada que ver, sobretodo, en precio... El suelo laminado, normalmente (puede variar), consiste en una base de fibra de madera prensada de alta densidad (HDF) sobre la que se coloca un papel decorador imitación a madera y, encima del cual, se aplica una capa (overlay) a base de resinas para proporcionar dureza así como, resistencia al desgaste y, a veces, a las quemaduras. Además, existen algunas marcas que resisten al agua.
Todos los suelos laminados tienen una dureza determinada pero, lo que si hay que tener en cuenta es que, ambos tipos de suelos (natural y sintético), con el tiempo y la abrasión que supone el rozamiento de los pies sobre el suelo, se desgastan. ¿Qué ocurre entonces? Muy sencillo, el sintético tenemos que tirarlo y poner otro nuevo; el parquet de madera, sea cual sea el tipo (pegado, clavado, flotante...) lo podemos Restaurar. El número de restauraciones puede variar según el grosor; a más grosor, más lijadas admite.