13/08/2026
Si hablamos de experiencias, la naturaleza es la experta número uno en dejarnos paralizados de tanto asombro.
Ninguna foto ni vídeo le hace justicia al evento astronómico que se vivió ayer en Mallorca. El nivel de expectativa que se generó entorno al evento, la organización y logística en la isla para que las personas puedan verlo lo más ordenamante posible, el tiempo de espera dedicado y la paciencia para finalmente disfrutar de un minuto de completo silencio. Ni un solo barco en movimiento, las aves quietas, el mar casi planchado, el viento frenado, y las miles de personas en un profundo estado de contemplación en donde reinó el silencio y los escalofríos, y solo se oía algún que otro sonido que intentaba expresar un fenómeno que nos atravesó por completo.
Y es que aunque te lo cuente o te muestre la mejor captura de ese momento, nada se compara con sentir, y es justamente eso lo que va a vivir en mi, lo que me marcó.
Esta experiencia describe mejor que mil palabras a lo que me dedico: conseguir que las personas para las que diseño se sientan tocadas en uno o varios sentidos y que al acceder a ese recuerdo su cuerpo tenga la memoria de algo inexplicable y único.