31/05/2013
Ya está aquí el veranito, y por qué no aprovecharlo?
La energía solar es actualmente, sin duda, la alternativa más aceptada y común para los que pretendemos producir nuestra propia energía, respetar el medio ambiente y ahorrar dinero.
La relación entre producción energética, coste y ahorro energético nos permite amortizar nuestra inversión en placas solares para el hogar o para otros lugares en unos años, sin perjudicar el medio ambiente, e incluso la posibilidad de ganar dinero vendiendo la energía fotovoltaica / eléctrica sobrante a las compañías eléctricas, encantadas de poder conseguir toda la electricidad posible.
El sistema de funcionamiento de placas solares, se basa en el efecto fotoeléctrico, pues convierte la energía lumínica recibida de los rayos del sol que inciden en el edificio en energía eléctrica. Está formado por una serie de paneles solares incorporados en la fachada.
Procedemos a su explicación:
El número 1 hace referencia a los paneles solares. Aquí se obtiene energía a modo de corriente continua, y como la energía utilizada en los hogares se trata de corriente alterna, es necesaria la colocación del elemento número 2, un inversor, que no es otra cosa que un transformador de corriente continua a corriente alterna. Una vez tenemos la corriente en alterna, ésta llega a un tablero eléctrico (número 3), lista para ser utilizada.
Estas instalaciones deben disponer de un medidor de energía bidireccional (elemento 4), un aparato de medida capaz de medir en ambos sentidos, lo que permite saber la cantidad de energía que el edificio adquiere a través de la compañía eléctrica, y la cantidad de energía que el edificio vierte a la red eléctrica (en caso de que una cantidad de la energía producida por la instalación fotovoltaica sea vertida a la red de la compañía eléctrica).
Los elementos 5 y 6 hacen referencia a la red eléctrica y a un sistema de monitorización, respectivamente.