19/06/2026
Diseñar una cocina es diseñar la forma en que vivimos cada día.
Hay proyectos que demuestran que el verdadero lujo no está en tener más metros, sino en aprovechar mejor cada uno de ellos.
En esta cocina nuestro objetivo era claro: mejorar la distribución, optimizar el almacenamiento y conseguir un espacio más cómodo, funcional y agradable para el día a día.
Pero además había una petición muy especial por parte de sus propietarios: incorporar color y personalidad sin perder luminosidad ni sensación de amplitud.
Para conseguirlo, apostamos por una combinación de materiales que aporta equilibrio, calidez y carácter.
✨ El pavimento Sorolla de Dune Ceramics, que nos ofreció la comercial Ceramista, nos permitió introducir un guiño mediterráneo lleno de identidad.
✨ El mobiliario a medida de Omo Barcelona realizado en Blanco Clásico de Egger, aporta orden visual y luminosidad.
✨ Los detalles en Roble Casella Natural de Egger añaden la calidez natural que buscábamos para equilibrar el conjunto.
✨ Las superficies Dekton Umber y Dekton Albarium de Cosentino, aportan profundidad, textura y una elegante combinación de tonos tierra que envuelve todo el espacio.
✨ La iluminación integrada en las baldas refuerza la sensación de confort y pone en valor cada material.
El resultado es una cocina serena, funcional y acogedora, donde cada decisión responde tanto a las necesidades prácticas de quienes la utilizan como a la atmósfera que querían sentir en su hogar.
Porque una cocina no es solo un lugar donde cocinar.
Es un espacio donde compartimos conversaciones, rutinas y momentos que forman parte de nuestra vida.
¿Cuál es el detalle que más te gusta de este proyecto?