28/08/2017
Los tubos fluorescentes nos acompañan en nuestras cocinas, garajes, etc. desde hace bastante tiempo, pero a día de hoy muchos se plantean sustituirlos por tubos LED para ahorrarse unos eurillos en su factura de la luz, y como no, ayudar un poco al planeta en el que vivimos.
¿Qué es un tubo fluorescente?
Un tubo fluorescente está lleno de una pequeña cantidad de gas inerte (normalmente argón) junto con unas gotitas de mercurio, en cada extremo del tubo hay un pequeño filamento que se calienta con la corriente eléctrica de manera que emite electrones, estos son atraidos del filamento – al +, y lo hacen pasando a través del v***r de mercurio del tubo, haciéndolo emitir radiación ultravioleta. A su vez el tubo tiene un recubrimiento interior formado por productos químicos que absorben la luz ultravioleta y la reemiten como luz visible. Este sistema es utilizado para iluminación desde hace más de 100 años principalmente por su mejor eficiencia frente a las lámparas incandescentes.
Es imporante destacar que un tubo fluorescente necesita dos elementos accesorios indispensables para funcionar: el cebador y la reactancia.
Como casi todo el mundo habrá visto y utilizado alguna vez un tubo fluorescente, no hay mucho más que decir sobre ellos.
¿Cuánto ahorraré con un tubo LED?
Con el avance de la tecnología de iluminación LED surgen los sustitutos de los tubos flusorescentes, los tubos LEDs. La principal ventaja de la nueva tecnología es el ahorro energético, aunque hay otras. Como aproximación podemos decir que un tubo LED consumirá la mitad de potencia que un tubo fluorescente a igualdad de energía luminica emitida, por lo tanto las equivalencias serían:
Tubo fluorescente 18W = Tubo LED 8W-10W
Tubo fluorescente 36W = Tubo LED 15W-20W
Tubo fluorescente 52W = Tubo LED 25W
tubo LED SMD
Estos datos son solamente aproximaciones, hay que comprobar las características de cada tubo (lúmenes) para ver si la sustitución es adecuada.
Ejemplo
Tengo en mi taller 6 tubos fluorescente de 35W que se pasan encendidos 12h diarias. Según su hoja de características da unos 3000 lm cada uno.
Si los sustituimos por tubos LED de 22W que dan los mismos 3000lm no tendremos perdida de luminosidad pero sí un ahorro energético importante. Veamos cual:
35W*12h*6tubos=2.520Wh diarios
22W*12h*6tubos=1.584Wh diarios
El ahorro sería de unos 936Wh al día. Compramos estos 6 tubos led de 22W y 3000lm en WTS por 15,23€ cada uno, con lo que la inversión total sería de 91,38€, por lo tanto en teoría tardaríamos en amortizarlos 650 días. Esto puede parecer un plazo de amortización muy largo, pero no es del todo cierto, hay que tener en cuenta estos aspectos:
Los tubos fluorescentes tienen una vida útil, por lo tanto si aprovechamos la sustitución de uno de ellos para hacer el cambio a LED el importe de la inversión sería la diferencia entre el coste del tubo LED y el coste del recambio del tubo fluorescente, con lo que bajaríamos el plazo de amortización bastante.
Además de los tubos, la reactancia tiene un consumo energético que habría que contabilizar, dependiendo si es electrónica o no, el consumo puede variar bastante. De hecho hay casos donde el consumo de la reactancia es superior al del tubo fluorescnete.
Los cebadores suelen ser un elemento que se estropea bastante y es necesario sustituirlos cada cierto tiempo, cosa que no sucede con los tubos LED ya que no los necesitan.
Ventajas del tubo LED
El tubo LED es direccional, al contrario que el tubo fluorescente que emite luz en todas las direcciones. Por este motivo los tubos tradicionales necestian reflectantes para aprovechar la luz que va hacia la parte del techo. Esto hace que el tubo LED sea aún más eficiente.
Los tubos fluorescentes cuentan con una pequeña cantidad de mercurio en su interior, esto no es un problema mientras no se rompan, pero en el caso de que esto suceda, la rotura de un solo tubo podría llegar a contaminar 30.000L de agua. En los tubos LED esto no sucede ya que no tienen mercurio en su interior.
El encendido de un tubo LED es instantaneo, mientras que todos conocemos el bailecillo de los tubos fluorescentes al encenderse, lo cual implica que tu dedo meñique del pie acabe golpeando la pata de la mesa al entrar en la cocina descalzo.
Cómo cambiar un fluorescente por LED
Manos a la obra, ya hemos comprado el tubo led y ahora vamos a sustituir nuestro viejo amigo el tubo fluorescente. Nos encontramos con sus compañeros de fatigas: reactancia y cebador ¿qué hacemos con ellos?.
Esquema cambio fluorescentes a LED
Lo más conveniente es eliminarlos y proceder a dar alimentación directa (fase y neutro) al tubo LED, antes de hacerlo debemos asegurarnos de como es la conexión del nuevo tubo, aunque siempre vamos a encontrar 2 patillas a cada lado podemos tener varias posibilidades:
Opción 1: Dos patillas de un lado “falsas”y en el otro lado fase y neutro
Opción 2: Dos patillas de un lado son fase y dos de otro son neutro
Ojo con esto ya que podemos tener problemas y cargarnos el tubo LED.
Aunque existe un método para hacer el cambio fluorescente-LED basado en instalar un cebador LED (que no es más que un cebador cortocircuitado), no lo recomendamos ya que no hay necesidad de dejar elementos innecesarios en nuestra instalación.