11/03/2026
En Doña Frasquita | , el día y la noche se viven de forma muy distinta.
Durante el día, la luz natural es la protagonista. Al caer la noche, el proyecto se transforma por completo.
La iluminación seleccionada redefine el espacio: baja la intensidad y la atmósfera se vuelve más íntima y envolvente. La barra pasa a ser el centro de la experiencia y las hileras de botellas dibujan un telón de fondo bañado por reflejos y volúmenes del vidrio de las mismas.
Un claro ejemplo de cómo una elección precisa de la luminaria construye identidad y convierte un lugar en una experiencia diferenciadora para el cliente.