17/06/2026
Hoy te contamos 5 curiosidades sobre los primeros jardines.
Los primeros asentamientos neolíticos tuvieron lugar en la Edad de Bronce entre (3500-3000 a.C.). En esta época se fundó la ciudad de Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates. Es en la Edad de Bronce cuando aparece la concepción más temprana de jardín, según los historiadores, aunque distara mucho de parecerse a lo que conocemos ahora como jardín. Más bien se trataba de un espacio abierto adosado a las viviendas, que ayudaba a ventilarlas y en el que predominaba la vegetación, incorporada de manera artificial.
En Mesopotamia, el jardín era algo más que un espacio decorativo. Era un elemento clave tanto religioso como político o estético. Es por eso que se considera que la iconografía de los jardines divinos (paraísos) procede de esta época.
De la concepción mesopotámica del jardín heredamos también un elemento muy importante dentro de la inconografía religiosa: el árbol sagrado.
Las primeras evidencias de jardines ornamentales de las que tenemos registro tienen forma de pintura y datan del Egipto Antiguo. Así se conservan pinturas en las tumbas egípcias (1500 a. C.) en las que ya se representan jardines en un sentido más moderno del término. Se trata de estanques con flores de loto y rodeados por hileras de árboles, sobre todo acacias y palmeras.
Según las crónicas apócrifas de la historia, Darío el Grande fue dueño en Persia de un jardín paradisíaco. Los jardines colgantes de Babilonia, que Nabucodonosor II ordenó construir, fueron conocidos como una de las siete maravillas del Mundo Antiguo.