17/02/2014
Ventajas del Certificado energético a la hora de reformar tu casa.
El certificado energético, contrariamente a lo que todo el mundo piensa, es mucho más que otro papelito o traba que nos pide el Estado a la hora de alquilar o vender nuestra vivienda.
Si lo utilizamos de forma inteligente, el certificado energético es una herramienta estupenda a la hora de llevar a cabo una reforma integral, nos permite realizar un estudio a fondo sobre la eficiencia energética de nuestra vivienda, y por lo tanto, una vez realizado este estudio, podremos tomar importantes decisiones antes de realizar la reforma.
Decisiones como, ¿qué tipo de carpinterías exteriores debemos instalar, de aluminio, PVC o madera?, climatización, ¿qué tipo de calefacción es mejor para nuestro hogar?, radiadores convencionales de agua caliente, radiadores eléctricos, aire acondicionado con bomba de calor, ¿qué electrodomésticos debemos comprar?, ¿qué tipo de iluminación debemos elegir para cada estancia? Como veis es una larga lista de interrogantes, a los que a priori no damos importancia, pero que si profundizas en ellos y les das las respuestas adecuadas suponen no solo un ahorro importante de dinero, sino el disponer del máximo confort en tu vivienda.
Es imprescindible contar con un experto en el sector para que nos aconseje y asesore sobre estas decisiones. Inicialmente la gente puede pensar que la eficiencia energética de nuestra vivienda solo se basa en que debemos comprar solo los electrodomésticos de tipo A o comprar bombillas de bajo consumo, pero esta eficiencia energética va mucho más allá. Por ejemplo, el anterior código técnico de la edificación (CTE) no obligaba a proveer a las viviendas de un aislamiento térmico exterior adecuado, sino que con una simple cámara de aire era suficiente. Debido a ello, la gran mayoría de viviendas anteriores a esta fecha carecen de este aislamiento por lo que su eficiencia energética es menor, necesitan más energía para una correcta climatización, en invierno se enfrían rápidamente y en verano se calientan más y en menos tiempo. Por este motivo, no nos vale de nada contar con las mejores carpinterías, o la calefacción con mayor rendimiento que haya en el mercado, si perdemos todo el calor de nuestra vivienda por los muros exteriores, suelo o cubierta, y por lo tanto, es imprescindible contar con el asesoramiento de un experto en la materia, que nos pueda aconsejar y dar las mejores soluciones.
En definitiva una mala eficiencia energética de nuestra vivienda se resume en:
- alto consumo energético (Kwh/m2.año)
- alto índice de emisiones de CO2 (kgCO2/m2.año)
- mínimo confort térmico
- mayor gasto en nuestras factura