25/08/2021
Siempre me dejan sonrisas pendientes. Las esconden con la misma belleza que cuando me llegan. Da igual que llueva o salga el sol, verano o invierno, que estén lejos o cerca de mí. Nunca las sueltan de una vez por si me empacho de ellas. Lo que no saben es que siempre tengo hambre y quiero que me sonrían hasta que no puedan más. Llamarme egoísta, pero cuando llega la noche es lo único que jamás me deja ir a dormir triste. Por eso, yo siempre espero. Sus sonrisas son adictivas. Son otro nivel.