19/05/2025
Cómo iluminamos nuestros espacios influye en aspectos tan importantes como el ciclo circadiano y consecuentemente, en nuestra salud y bienestar.
Aspectos como el tipo de luminarias, cantidad, colocación, temperatura de color, flickering, iluminancia, deben controlarse para asegurar un buen diseño de iluminación.
Para nosotros, la luz es un elemento fundamental para garantizar el bienestar y la calidad de los espacios interiores.
Y es que, no es lo mismo iluminar que poner luces.
Cuando iluminamos, combinamos diferentes estrategias y tipos de luminarias. Lo ideal es encontrar el equilibro entre iluminación decorativa, funcional, ambiental directa e indirecta, de acento . También saber cómo combinar luminarias técnicas como son downlights o iluminación lineal integrada en falsos techos, paredes, suelo o mobiliario, con las luminarias decorativas de sobremesa, de pie, colgantes o apliques.
Una cosa importante a tener en cuenta es que tan perjudicial es un espacio iluminado por debajo de la necesidad de la actividad que se va a realizar en él, como si está sobre iluminado, Ambas situaciones pueden generar estrés visual y afectar a la correcta segregación de melatonina, hormona clave que regula los ciclos sueño- vigilia.
No menos importante es el diseño del recorrido del tendido eléctrico y mecanismos. Lo ideal es que el trazado del cableado se aleje del cuerpo del usuario, y en caso de no ser posible, blindar la instalación. De esta manera se minimiza la afección de ondas electromagnéticas en el cuerpo humano. Este aspecto tiene especial relevancia en las zonas de larga permanecía como son dormitorios y estudio.
Hacer un buen diseño de iluminación no es un tema económico ya que el mercado ofrece luminarias de gama alta, media o baja que se adaptan a todos los bolsillos. Se trata de, si careces de los conocimientos, invertir en un profesional que dedique tiempo a diseñar la mejor opción para ti y que te ayude a tomar las decisiones más oportunas.
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