24/02/2022
Hoy pongo fin a una parte muy importante de mi vida profesional. Tras casi dos décadas le he comunicado a Tinsa que mi parón en el trabajo con ellos que duraba desde Marzo, va a ser definitivo.
Pasado ese instante de decir adiós y resoplar profundo, queda la nostalgia por cerrar una importante etapa dentro de mi vida laboral. 20 años de grandes compañeros, de aprender mucho, de colarme en mas de 3.000 casas de personas desconocidas sabiendo de la importancia que mi trabajo podía tener en sus vidas, de relaciones con entidades bancarias, promotores e inmobiliarias que en muchos casos han sobrepasado el mero trato profesional y de muchísimas anécdotas que como cada tasador, podríamos escribir un libro.
Recuerdo como se trabajaba al principio, por los pueblos preguntando por la casa de fulanito, midiendo con un carísimo láser Leica mas grande que un ladrillo y con unas carísimas cámaras de fotos digitales que cuando aquello comenzaban.
Por otro lado me queda una sensación de liberación profunda por dejarlo. Hacía tiempo que la empresa había cambiado y cada vez se volvía mas clara mi necesidad de pasar página. Ahora se trabaja de otra forma, ni mejor ni peor sino... ¡muchísimo peor! jajajaja.
Así que he decido hacerlo como se debería hacer siempre en todas las relaciones, dejándolo cuando aun es posible mantener el cariño y el buen recuerdo.
Centraré mis ilusiones profesionales en mis otros informes, peritaciones, mis proyectos y mis direcciones de obra que por suerte cada vez me mantienen mas ocupado y motivado.
¡Gracias Tinsa! Siempre fue un orgullo representaros.