03/02/2023
🇪🇸 CRISTÓBAL DE MONDRAGÓN
De origen vasco, pero nacido en Medina del Campo en 1541. Un militar de gran valía, estratega, valiente, curtido en batallas. Su fama le valió el sobrenombre de “El Coronel”. Escaló puestos desde alférez, con hombría y agallas, de esas que mandan dejar el sudor y derramar la sangre en el campo de batalla.
Metódico en sus incursiones de espionaje y protagonista del grandísimo acto de la “encamisada” , previamente a la batalla de Mulhberg. Allí, se ofreció voluntario, junto con otros once bravos soldados para cruzar el Elba, congelándose, con espada en la boca, a fin de recuperar los pontones que los luteranos habían retirado y que servirían para facilitar el paso al ejército imperial español.
Otra importante “encamisada” se produjo en Goes (provincia de Zelanda, Países Bajos) Cristóbal de Mondragón, acompañado por otros tres mil valientes, vadeó los quince kilómetros de mar con el agua hasta la barbilla. Los siete mil holandeses que mantenían el sitio cayeron en brazos del espanto cuando vieron salir de las aguas a los nuestros con unas pintas salvajes y unas caras de matar que inspiraban terror. Cuentan las crónicas que los siete mil holandeses prefirieron poner pies en polvorosa. Era el 20 de octubre de 1572.
En 1532, siendo un joven de 18 años se alista en el ejército, bajo el reinado del emperador Carlos V y luego, con los años, demostraría su coraje en los campos de batalla de Italia, Túnez, Provenza, Alemania y Flandes.
En abril de 1559 fue nombrado gobernador de Damvillers en el Ducado de Luxemburgo y coronel de valones de los Tercios de España.
Nuestro coronel, sin embargo, no se da respiro. Nueve meses después recupera la cabeza del canal de la isla de Tholen, en 1575 contiene un levantamiento en Amberes y es nombrado Gobernador de Gante. Ese mismo año, recupera, tras otro espectacular vadeo, la isla de Schouwen. En 1576, tras nueve meses de sitio, rendía la ciudad de Zierikzee.
En 1578 tomaba Limburgo y el castillo de Dalhem. En junio, Maastricht fue tomada por las tropas de Alejandro Farnesio después de cuatro meses de asedio en los que tuvo una importante participación el coronel Mondragón.
En 1582 era nombrado maestre de campo del Tercio Viejo, que con el tiempo llevaría su nombre, Tercio de Mondragón. Los años siguientes, a pesar de su avanzada edad continúa guerreando con tanto coraje como éxito en tierras de Flandes. Casi octogenario, es nombrado capitán general y maestre de campo general del ejército de Flandes y siguen sus victorias como la conseguida ante las tropas de Mauricio de Nassau a orillas del río Lippe.
En diciembre de 1595 Cristóbal de Mondragón se retiró al Castillo de Amberes, donde moría el 4 de enero de 1596, después de sesenta y cuatro años de heroico servicio en los Tercios y al servicio de la Corona española y de la cristiandad.
Un héroe, como tantos otros, que luego pasan a la historia sin pena ni gloria. Que, quizá, por contaminación externa, los monarcas no acabaron por premiarles su gran labor. Pero estos héroes no combaten por la gloria, sino por Dios, la Patria, la justicia, el honor, los compañeros.
Cristóbal de Mondragón, otro héroe con el que la historia escrita por los hombres no hace la justicia debida.