16/02/2026
Hay piezas que no están hechas solo para sentarse. Están hechas para detener el tiempo.
La butaca Libra, diseñada por Giampiero Tagliaferri para , es una de esas piezas. Su silueta, la piel con esas arrugas naturales que hablan de materia viva, y esa base que casi flota sobre el suelo, crean una presencia serena pero contundente. Es confort Minotti, pero también es carácter.
En este ambiente convive con vinilos. Y no es casualidad.
El vinilo no es solo música. Es un ritual. Sacar el disco, observar la portada, colocarlo con cuidado, bajar la aguja. Ese pequeño gesto nos obliga a estar presentes. A escuchar de verdad. A no saltar canciones. A aceptar el tiempo de la música.
La Libra propone exactamente lo mismo: bajar el ritmo. Sentarte y notar cómo el cuerpo se une con la butaca como un buen abrigo. Mirar de cerca la piel, sus pliegues, su textura. Incluso agacharte y descubrir la base, esa pieza casi escultórica que sostiene todo con una elegancia silenciosa.
En un mundo acelerado, necesitamos objetos que nos recuerden cómo parar. Cómo escuchar. Cómo sentir.
Quizá el verdadero lujo hoy no es el diseño en sí, sino el tiempo consciente que nos permite vivirlo.