08/09/2025
El diseño de esta casa es un ejercicio de coexistencia. En lugar de imponerse al paisaje, la arquitectura abraza su entorno. Las columnas trapezoidales se levantan como extensiones de las formaciones rocosas, permitiendo que la estructura se eleve sobre el terreno, minimizando su huella y respetando la topografía.
Cada rincón y cada vista fueron pensados para disolver la barrera entre el interior y el exterior. La disposición de las losas y las vigas crea una serie de espacios abiertos que enmarcan la naturaleza, invitando a la luz y a la brisa del Pacífico a fluir libremente.
No es solo una casa, es un mirador habitable, una plataforma para vivir y respirar el paisaje oaxaqueño.