22/11/2021
Hebreos 11:8-19.
8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.
9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;
10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.
12 Por lo cual también, de uno, y ése ya casi mu**to, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.
13 Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
14 Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria;
15 pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.
16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito,
18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia;
19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los mu**tos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.
La Biblia no nos presenta a súper hombres usados por Dios,
La biblia nos presenta personas comunes como cualquiera de nosotros pero que confiaron plenamente en Dios, que confiaron en sus planes y propósitos,
esa fe genuina y sincera hizo que pudieran ser usados por él.
Abraham no sabía a dónde iba, pero aun así confió, creyó y obedeció a Dios.
Este hombre (Abraham) tan humano como nosotros, nos muestra que la fe genuina es la fe que está dispuesta a todo,
La pregunta que debemos hacernos entonces es;
¿Nuestra fe es genuina y sincera como la de Abraham?
Todos queremos ser usados por Dios, pero recordemos,
Dependiendo de nuestra fe es como Dios nos usará.