01/08/2023
Alfonso A. Barrera Puerto
Relato breve
Amor por segunda ocasión
Aquella tarde, era la boda de Bernardo y Fabiola, 15 minutos antes de la hora señalada ella llegó acompañada de sus padres. Los minutos pasaban y Bernardo no llegaba. De pronto se detuvo un automóvil, que frenó bruscamente, descendió Felipe el hermano de Bernardo y corrió hacia Fabiola. – Mi hermano tuvo un accidente, está en el hospital, al parecer está grave. Fabiola, rompió en llanto y de dijo – Por favor Felipe, llévame a hospital necesito verlo.
Llegó al hospital y la madre de su novio entre lágrimas y sollozos la abrazó y le dijo – Lo están operando hija, tuvo un fuerte traumatismo en el cráneo, está muy grave. Ven conmigo, vamos a hacer todos en familia una oración por él.
Superó la cirugía, pero permanecía en estado de coma conectado a un respirador, su vida aun peligraba y no podrían saber si la cirugía había resultado exitosa hasta que recobrara la conciencia.
Al día siguiente por la mañana, salió el médico a hablar con la familia – Bernardo ha salido del coma, su condición es estable, pero debo decirles algo. Bernardo no recuerda nada, está en un estado de amnesia, no recuerda ni su nombre. – Y ¿Cuánto tiempo estará así? – Preguntó Fabiola. – Eso no podemos saberlo, puede tardar unas horas, días, incluso años. Veremos si al verles recuerda algo.
Cuando entraron a la habitación su madre se aproximó y él le preguntó – ¿Usted quien es señora? Soy tu mamá, me llamo Clara, fue presentando a toda la familia y cuando llegó con Fabiola, ella la interrumpió y le dijo – Yo soy tu mejor amiga, trabajamos juntos, somos socios.
Cuando salieron de la habitación, se sentaron en la sala. – Fabiola, ¿Por qué no le dijiste a Bernardo quien eres realmente? Pregunto Clara. - Porque Bernardo no me recuerda, yo no quiero que se case con una extraña por compromiso. Los sentimientos que lo unían a mí, en este momento no existen y así no me caso, a pesar que lo amo muchísimo.
- Yo voy a estar muy cerca de él, durante todo este tiempo. Puede ser que recupere la memoria y continuemos con nuestros planes de boda, que solo me considere una buena amiga y así lo aceptaré, o que se enamore nuevamente de mí y me vuelva a proponer matrimonio y entonces sí me casaré con él.
- Pasaron los meses y Fabiola estuvo en todo momento cerca de Bernardo en su proceso de recuperación. Lo convenció que eran amigos inseparables. Como eran socios en la empresa de publicidad, ella lo ayudaba a desarrollar las antiguas destrezas para realizar su trabajo. Un día, él le pregunto –¿Nunca fuimos más que amigos Fabiola? – No, pero éramos amigos inseparables como ahora. – Eres muy hermosa, ¿Tienes novio? – No, para nada.
- Un día se acercó a Fabiola en el trabajo y le dijo. – ¿Aceptarías salir conmigo esta noche? – ¿A dónde? Le preguntó Fabiola, ¿disimulando su emoción? –Podríamos ir a cenar y tal vez a bailar - ¿Cómo en una cita? – Sí es una cita.
- Aquella noche fue mágica, ella sentía que estaba reviviendo lo que ya había sucedido. Al despedirse en la puerta de su casa le dijo – Yo no sé si en el pasado te amaba en secreto y nunca te lo dije, pero lo que siento por ti no pude ser cosa de unos días, te amo y ahora si tienes que saberlo y luego le dio un largo beso, que hizo a Fabiola transportarse a otra galaxia. Una semana después la invitó a cenar a su casa, les informó a sus padres que ya eran novios y esa misma noche le propuso matrimonio.,
- Llegó el día de la boda, Fabiola lucía radiante, llegó nuevamente acompañada de sus padres, pero esta vez Bernardo la esperaba a la entrada del templo. Se inició la ceremonia y en el momento que el sacerdote le preguntó –Aceptas a esta mujer por esposa, Bernardo se llevó las manos a la cabeza y tuvo un leve mareo del que se repuso enseguida. El sacerdote le preguntó – ¿Se siente bien para continuar? – Si padre, por favor prosiga.
- ¿Aceptas a esta mujer por esposa? – Por supuesto que acepto y luego miró a Fabiola y le dijo – Mi amor, lo recuerdo todo. Eres el amor de mi vida y si perdiera la memoria mil veces, seguro me volvería a enamorar de ti.