22/05/2025
A veces, después de una separación, el dolor, la culpa o el resentimiento pueden interferir en la relación con los hijos. Sin embargo, un padre valiente es aquel capaz de mirar hacia adentro, reconocer sus heridas emocionales y trabajarlas para que no afecten a quienes ama. Sanar no solo lo libera a él, también fortalece el vínculo con sus hijos, convirtiendo la relación padre-hijo en algo auténtico, profundo y transparente.