03/04/2014
El toronjil, melisa, citronela u hoja de limón (Melissa officinalis) es una hierba perenne de la familia de las lamiáceas, nativa del sur de Europa y de la región mediterránea. Apreciada por su fuerte aroma a limón, se utiliza en infusión como tranquilizante natural, y su aceite esenciales aprovecha en perfumería.
La melisa es originaria de la cuenca del mar Mediterráneo. Difundida por el cultivo, se ha naturalizado en toda la Europa templada. Crece de forma silvestre en prados húmedos, claros de bosque, a la vera de los ríos o en setos y campos cultivados, sobre suelos ricos en materia orgánica.
Requiere suelos arenosos, bien drenados, y no es exigente en materia de sol. Salvo en climas cálidos, pierde el ramaje en invierno, volviendo a brotar a comienzos de primavera.
Induce un sentimiento de realidad en los sueños, con lo que estos se vuelven más intensos, más vívidos y más surrealistas. Todas esas características pueden llevar a desarrollar un sueño lúcido y tomar conciencia de qué se está soñando mientras se duerme y así tomar decisiones dentro del sueño. No se desarrollan sueños lúcidos cada vez que se ingiere la infusión antes de dormir, pero es más probable que ocurra
Se le atribuyen propiedades antispasmódicas; se emplea en la reanimación de desmayados y como calmante natural. Se consume sobre todo en infusión ligera.
Taquicardias o palpitaciones. En las palpitaciones de origen nervioso la melisa tiene la propiedad de tranquilizar el músculo cardiaco y restablecer el ritmo normal del corazón.
También se utiliza como repelente de mosquitos, sin afectar a niños ni bebés. Además se usa como infusión para curar el dolor de estómago.