27/05/2026
Ni Perdón, Ni Olvido! A 7 Años de Impunidad, las Madres en Resistencia Siguen Buscando
La lucha de Adriana Gómez no nació del silencio, sino del dolor más profundo transformado en rabia y dignidad. Tras el feminicidio de su hija, la niña Jade Guadalupe, Adriana alzó la voz y se convirtió en el pilar fundamental para fundar el colectivo Madres en Resistencia Chiapas y hoy por hoy,su lucha es un ejemplo de varias madres y colectivas que nacieron después de que adriana empezó alzar la voz por los feminicidios y desaparecidos convirtiéndose en la pionera en el estado de Chiapas, su lucha es digna y de admiración convirtiéndose en defensora de los derechos humanos,
Desde hace seis años y hasta este 27 de mayo, su caminar ha sido un faro para decenas de familias en el estado que enfrentan el peor de los crímenes de Estado: la desaparición forzada y la impunidad. Lo que comenzó como la búsqueda de justicia para una hija, hoy es un frente común que abraza a todas las víctimas de la violencia estructural en la región.
el Silencio en Chiapas: "Vivos se los llevaron, vivos los queremos"
La imagen que hoy conmemoramos expone la dolorosa y vigente realidad de Chiapas. Los rostros de Héctor Sántiz, Humberto Morales, Víctor Alfonso, Ramiro Rodríguez, Efraín Espinoza, Gregorio de la Cruz, Pablo Gómez, Higinio Bustos (preso político), Edmundo Reyes, Gabriel Alberto y Fidencio Gómez, no son solo cifras; son vidas truncadas, familias rotas y comunidades que exigen respuestas.
Como bien lo plasma el colectivo en su mensaje central:
"El tiempo pasa, pero el dolor y la lucha siguen. Ni perdón, ni olvido: castigo a los culpables". las Madres en Resistencia han demostrado que el olvido es el mejor aliado de la injusticia. Con velas, pancartas y el puño en alto, el colectivo reafirma que "la memoria es nuestra arma, la justicia nuestro camino".
Hoy, 27 de mayo, la exigencia sigue siendo la misma que el primer día: la presentación con vida de los desaparecidos, la libertad de los presos políticos y el cese a la simulación institucional. El mensaje al Estado y a la sociedad es claro y resuena con fuerza: No están solos, sus familias y el pueblo los buscan.