03/05/2024
Mi mas sincero reconocimiento, admiración y respeto a todas las personas que se desempeñan dentro del ejercicio de la construcción.
Gracias a ti colega Arquitecto, Ingeniero, Albañil y a todos los que hacen posible el ejercicio tangible de los sueños de muchas personas.
Que siga siendo esta maravillosa actividad, prospera y abundante, la oportunidad que nos permita vivir haciendo lo que nos gusta, disfrutando de ello y así compartirnos nosotros mismos con los demás dando siempre nuestra mejor versión.
En Amor y Servicio.
Feliz día.
Enrique Flores A.
Diseño y Construcción.
El 3 de mayo se conmemora el Día de la Santa Cruz, una festividad religiosa que tiene sus orígenes en el antiguo Jerusalén, sin embargo, en México y en otros países los trabajadores de la construcción celebran el Día del Albañil. Aunque en esta ocasión por la emergencia sanitaria generada por el coronavirus, muchos lo celebrarán con una misa virtual en lugar de festejarlo en las obras donde están trabajando. ¿Por qué estás dos celebraciones coinciden el 3 de mayo? Aquí te decimos a qué se debe.
Finalmente llegamos a la fiesta tradicional mexicana del Día del Albañil. Aunque no existe una versión oficial del origen de esta tradición, diversas fuentes señalan que todo se refiere al sincretismo que tuvo lugar en nuestra sociedad tras la Conquista.
Un fragmento de la Cruz se dejó en Jerusalén y otro se trasladó hasta Roma. El fragmento que se quedó en la tierra de Jesucristo, fue instalado en un templo que fue transformado por manos de albañiles.
También en Roma, arquitectos y albañiles construyeron pronto una Basílica dedicada a la Santa Cruz, en donde aún actualmente se venera la preciosa reliquia junto a un fragmento del letrero de la Cruz y uno de los clavos.
En México, por estas fechas, algunos pueblos prehispánicos hacían ceremonias y sacrificios para solicitar buenas cosechas en el año. Y tras la evangelización, esta costumbre agrícola se mezcló con las creencias cristianas y se empezó a rogar a la Santa Cruz por dichos beneficios.
Con el tiempo, muchos de los campesinos dejaron el arado y la hoz, y migraron a las ciudades para trabajar como albañiles. Sin embargo, conservaron ciertas tradiciones: por ejemplo, la de encomendarse a la Santa Cruz, ya no para una buena cosecha, sino para no sufrir accidentes o caídas en el trabajo. Por esa razón es que en casi todas las construcciones de nuestro país hay siempre una cruz de madera, decorada con papeles o listones de colores. Y por eso también es que hoy se celebra lo que se celebra.
O bien, ¿tú conoces alguna otra versión de la historia?