13/03/2021
“PERGOLA”
Una pérgola es un elemento arquitectónico y estructural, conformado por un corredor flanqueado por columnas verticales (denominadas pilares) que soportan vigas longitudinales (durmientes) que unen las columnas de cada lado, y otras transversales apoyadas en las anteriores (cabios) a una altura igual o superior uniendo ambos lados y que conforman un enrejado abierto, donde usualmente se desarrollan plantas trepadoras. La pérgola puede ser independiente o adosada a un edificio u otra estructura en cuyo caso suelen eliminarse los pilares y sujetarse las durmientes de dicho lado a la estructura ya existente. El uso más común es la protección de zonas de paso de una zona ajardinada, pero pueden también formar parte de un edificio o una casa como protección de zonas peatonales.
Las pérgolas son elementos arquitectónicos de mayor longevidad que los túneles verdes de los jardines de la Edad Media y principios del Renacimiento, los cuales estaban a menudo formados por brotes jóvenes y flexibles de sauces o avellanos unidos por la cabeza para formar una serie de arcos, sobre los que se tejían unos listones longitudinales, donde se desarrollaban las plantas trepadoras para hacer un paseo fresco, sombreado y moderadamente seco.
Normalmente las podemos encontrar en los exteriores de una casa (jardines, terrazas o azoteas) o incluso en plazas y jardines públicos. Por definición las pérgolas tienen el fin de aportar sombra en un espacio abierto, especialmente cuando se permite que plantas trepadoras crezcan a su alrededor y entre las vigas, no es raro encontrarlas en lugares donde tienen un fin exclusivamente decorativo, para formar un pasillo o incluso como medio para separar ambientes.
Principalmente las pérgolas están fabricadas en madera y fijadas al suelo, es decir se trata de estructuras fijas. Igual sucede con las pérgolas hechas en metal, también relativamente frecuentes. Sin embargo, también existen pérgolas hechas con materiales plásticos que se pueden montar y desmontar. Estas pérgolas plásticas son mucho menos resistentes y elegantes, aunque por otro lado mucho más económicas.