20/04/2023
La "nueva" fruta milagro, el Palmito y la musa inesperada
Llegan frutas a occidente que miramos intrigados, una de ellas es el Acai (Euterpe oleracea) una fruta proveniente de una palmera que crece 25 m y que sabe a vino tinto…más o menos. Y es una de las últimas en recibir la etiqueta de “Superalimento” (Hay tantos ya que uno empieza a desconfiar de esas etiquetas) y antioxidantes tiene, pero no hay evidencia científica de que cumpla con la publicidad de la que viene acompañado, a saber: retrasar el envejecimiento y ayudar a perder peso.
La palmera en cuestión ya la consumían los pueblos precolombinos del norte de Sudamérica, y ahora, con el nombre de Azai o Palma manaca se cultiva incluso por zonas amazónicas. Actualmente se consume en bebidas, helados o dulces en general, tiene proteína, pero bastante grasa (saludables, que no cunda el pánico) y en su medio natural alimenta a aves y roedores, y ahora, por supuesto, también a nosotros, y no solo con su fruto, puede que os suene el “Palmito” esos trozos blanquecinos de formas regulares que aparecen en distintas recetas exóticas…, pues provienen del ápice vegetativo (el extremo superior) de esta palmera. Anteriormente se obtenía ese Palmito de la Euterpe edulis brasileña, hasta que diezmaron la especie (si extraes el ápice de crecimiento de una palmera…la matas) ahora lo extraen de la Euterpe olerácea, por suerte, a diferencia de la anterior, posee muchos troncos saliendo de la base y se está controlando la producción para no volver a cometer errores tan tristemente familiares.
El caso es que, volviendo al fruto, ciertos estudios concluyeron que su consumo ayudaba a combatir las células cancerígenas, bajar el colesterol malo, perder peso, mejorar la vida sexual…vamos, más completa que la Poción mágica de Asterix. Pero en cambio, diversas organizaciones científicas sin ánimo de lucro, como la Quackwatch responden que no es muy diferente a los Arándanos en cuanto a propiedades, que no está nada mal. Así que, sano es, mucho, pero no como para vivir “Forever Young”.
Y del aceite extraído de sus frutos se obtiene un condimento para ensaladas (pero como se deteriora rápidamente, apenas se comercializa) Un aceite que huele especialmente bien, lo dice su apellido científico… olerácea (que es fragante). También se elaboran productos como champú, jabón o cosméticos ricos en ácidos grasos esenciales.
Ese nombre de Euterpe para denominar a la palmera lo metieron creo yo sin demasiado rigor,ya que es el nombre de la Musa de la Música (lo cual parece una redundancia pero es lo que hay) en fin, en algún sitio debía estar, tal vez hubiese sido más coherente darle ese nombre a un árbol con el que se fabricaran instrumentos musicales con su madera. Al alemán Carl Friedrich Philipp von Martius es a quien hay que pedirle explicaciones, pero como sucedió en 1824, nos quedaremos sin saber por qué le recordaba a música esta palmera, simplemente tal vez solo era un apasionado de Bach, Beethoven, Brahms… las tres B más famosas. Ahora el Acai es quien está saboreando la fama por primera vez.
¿Y sus cuidados? Es Tropical, necesita mucha humedad, y ningún frío, así que en Europa solo la veréis como planta de interior, donde, dicho sea de paso, difícil verla fructificar. Por cierto, solo acepta el trasplante si no hace fresco, es algo muy habitual de las palmeras, si has de trasplantar alguna, trata de evitar el invierno, mejor en primavera.
Como veis, muchos de los datos que conocemos de esta elegante palmera, suenan a música celestial para nuestra salud y entorno, tal vez por eso, después de todo, Euterpe, la musa musical, está donde tiene que estar.