08/03/2026
Nuestra culpa
Nuestra generación —la de los 80’s— tiene mucha responsabilidad de que todo se haya ido al carajo.
Hace poco lo entendí con claridad. Venía manejando por la avenida López Portillo, en General Escobedo, Nuevo León. Eran las 8:45 de la noche. Había algo de tráfico, así que avanzaba despacio, tal vez a unos 60 km/h. Había ido a visitar a un cliente y ya iba de regreso para tomar la autopista rumbo a Reynosa.
Y de pronto me llegó la pregunta:
¿En qué momento Reynosa se nos fue de las manos?
Sabemos parte de la historia. Los enjuagues de García Luna cómplice de los de Sinaloa por tomar el noreste, la ruptura del Golfo con los Zetas. Todo eso marcó un antes y un después.
Pero también hay otra verdad que pocas veces decimos:
la sociedad se fue quedando callada.
Ya pasaron cerca de quince años desde aquellos tiempos y la ciudad no termina de levantarse. Pareciera que el mal echó raíces en el noreste de México y desde aquí empezó a “regarse el tepache” hacia el resto del país.
Hace unos días dimos una conferencia de prensa unos compañeros y yo para anunciar el inicio de nuestra integración al movimiento de participación ciudadana “Movimiento sin Partidos”.
El evento empezó 45 minutos tarde. ¿La razón? El tradicional Abrazo de la Amistad, una ceremonia que lleva cerca de cincuenta años realizándose a la mitad del puente internacional entre Reynosa e Hidalgo, Texas.
Ahí los alcaldes de ambas ciudades se abrazan como símbolo de fraternidad.
Un gesto bonito… aunque irónico, porque gran parte de la gente de Hidalgo, Texas, en realidad viene de Reynosa.
Cuando los periodistas llegaron a la rueda de prensa, muchos entraron, almorzaron… y se fueron.
Solo unos cuantos decidieron quedarse.
El primero en hablar fue Alejandro García, de NewEra TV, y arrancó fuerte. Con sarcasmo, con crítica directa. No era para menos: buena parte de los presentes eran medios acostumbrados a vivir de la publicidad oficial. (No todos)
Y si algo caracteriza a NewEra TV es que no le tiene miedo a confrontar al poder.
Ese fue el momento en que empezó la desbandada de algunos medios.
La conferencia se realizó en un salón del restaurante La Fogata cerca de las 11:00 de la mañana, uno de los más conocidos de la ciudad.
Pero, al final, todo salió mejor de lo esperado.
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Alejandro García
A Alejandro lo conocí hace tiempo, me entrevisto cuando realicé la famosa quinceañera de Aguas Negras en la colonia Lázaro Cárdenas.
Llegó con su gorra característica que decía: “MORENA tengo la V”. Al principio tardé en entender su carácter, su estilo directo, confrontativo. Pero con el tiempo comprendí algo importante.
Alejandro pertenece a una generación distinta a la nuestra.
Una generación que creció cuando Reynosa ya estaba marcada por el miedo, la violencia y el deterioro social.
Jóvenes que heredaron una ciudad golpeada.
Y lo peor es que nosotros, los adultos, no supimos ofrecerles algo mejor.
Muchas veces los criticamos.
Los callamos.
Les dijimos que así eran las cosas.
Nuestra generación rara vez tuvo el valor de alzar la voz para exigir mejores condiciones para todos.
Omar me dijo una ves esta frase, que me parece bastante certera:
“En Reynosa primero te sale un envidioso que un amigo.”
Y eso también tiene una explicación: una sociedad cansada, golpeada, desconfiada.
Una ciudad donde muchas familias no tienen ni siquiera un espacio público digno para salir un domingo sin gastar dinero que no tienen.
Esa frustración social termina saliendo por algún lado.
En violencia.
En desesperanza.
En suicidios de jóvenes y adultos que aumentan cada año y de los que casi no existen cifras públicas.
Por eso Alejandro habla con el corazón cuando exige algo tan simple y tan urgente:
mejorar las condiciones de vida de todos.
Incluso de aquellos Medios de comunicación que hoy están del otro lado.
A nosotros no se nos olvida, pero hay algunos que parecieran olvidarse que vamos en el mismo Barco, un barco que ya tiene rato a la deriva.
No se hunde porque muchos tenemos fe.
Fe en que vuelva a agarrar rumbo.