10/01/2026
De un proyecto que tenemos en proceso de diseño, compartimos la propuesta de fachadas con materiales distintos en planta baja.
Mostramos una fachada de lenguaje minimalista contemporáneo, resuelta mediante una composición ortogonal y limpia que enfatiza la pureza volumétrica y el equilibrio entre macizos y vanos.
El volumen principal se presenta como un bloque sólido con acabado en aplanado fino color blanco, generando una imagen sobria, continua y atemporal. Las líneas horizontales refuerzan la sensación de orden y proporción, mientras que el juego de retranqueos aporta profundidad y jerarquía visual.
Como elemento de acento, destaca una celosía vertical de textura cálida que filtra la luz y aporta privacidad, funcionando también como recurso bioclimático y visual. Este elemento contrasta con la neutralidad del volumen principal y rompe la monotonía del plano blanco.
En la planta baja, la fachada se abre de forma controlada hacia el exterior mediante un portón y revestimiento de madera o piedra natural, integrando la cochera y el acceso peatonal de manera discreta y elegante. La madera introduce calidez y humaniza la escala del proyecto.
La iluminación arquitectónica juega un papel clave: luz indirecta en jardineras y planos verticales realza texturas, enfatiza volúmenes y genera una atmósfera acogedora durante la noche, sin perder el carácter sobrio del conjunto.
La jardinería integrada, de diseño bajo y contenido, complementa la composición aportando vida, contraste cromático y una transición suave entre la arquitectura y el espacio urbano.
El resultado es una fachada contemporánea, elegante y funcional, que comunica orden, privacidad y sofisticación desde una estética clara y atemporal.