14/03/2026
Un día escuché la frase: “pupilas que delatan, deleitan y dilatan” y se volvió casi mi mantra. Los ojos no saben mentir y eso es lo que más me da terror, de ahí su belleza…supongo. Le tengo miedo a esta mirada, la reconozco al instante que cruzo la mirada y desde es momento la evito hasta que vuelve a la normalidad; sé que significa y que involucra, la odio. Pero este sentimiento soy yo ahora. Ya no es una mirada externa y ahora trato de ocultar lo que aprendí que era imposible: ocultar la neblina roja que los cubre. Los motivos de esta mirada pueden ser varios, odio uno de ellos y el otro lo provoco yo, es la ironía de mi vida.
“El reflejo de tu mirada” (óleo sobre tela, 50x30, 2026) es el gráfico del momento en el que me vi en su mirada, ya no podía evitarlo más pues la misma cosa nos delataba a ambos: unos ojos rojos vidriosos. Es la vulnerabilidad de cada uno y es expuesta sin permiso como lo hace esta pintura que te obliga a verla directo a los ojos.