11/06/2026
PEQUEÑOS SACRIFICIOS QUE NADIE VIO
De niños, muchas cosas parecen normales.
La comida en la mesa.
La ropa limpia.
Los recibos pagados.
La tranquilidad de un hogar.
Lo que no vemos son las veces que un padre se quedó sin algo para que no faltara nada.
Las preocupaciones que guardó para sí mismo.
Los planes que dejó para después.
Los gustos que sacrificó en silencio.
No fueron grandes hazañas.
Fueron pequeños sacrificios diarios.
Tan discretos que pasaron desapercibidos.
Y quizá por eso, con los años, son los que más duelen y más se agradecen.