24/09/2024
Entre 1992 y 2013, el fotógrafo argentino Martin Weber, nacido en el exilio en Chile, viajó por varios países de América Latina para llevar a cabo un proyecto fotográfico. Este proyecto consistía en retratar a personas de diferentes países latinoamericanos sosteniendo un pizarrón en el que escribían sus sueños y anhelos. El resultado fue el libro "Mapa de Sueños Latinoamericanos", una radiografía del dolor y las esperanzas del continente.
En 2007, Weber llegó a una comunidad en Medellín, Colombia, donde conoció a Cristian, un adolescente de 15 años. Cristian iba a la escuela todos los días, no para estudiar, sino para comer. Su cuerpo estaba lleno de cicatrices de balas y puñaladas, evidencia de las peleas callejeras entre sicarios. Su mirada era opaca.
Cristian le dijo a Weber que, si lo hubiera visto por la calle, le habría robado el equipo y, si se hubiera resistido, probablemente lo habría acuchillado. Como parte de su proyecto, Weber le pidió a Cristian que escribiera su sueño en el pizarrón. Cristian escribió: "Mi sueño es morirme".
Meses después de haberlo fotografiado, el cuerpo de Cristian fue encontrado baleado a orillas de un río. Cuando Weber le preguntó por qué tenía ese sueño, Cristian respondió que era porque no tenía hogar y hacía cosas malas.
Weber escribió: "Nuestro destino solo se puede cambiar si nos permitimos imaginar uno diferente del que nos ha sido dado".