09/05/2023
Aquí te dejamos unos tips para iluminar de manera adecuada tus ambientes.
El color de la luz es un factor importante a considerar al diseñar la iluminación de un espacio. Las luces cálidas (amarillas) y las luces frías (blancas) se utilizan comúnmente en diferentes espacios debido a cómo afectan el ambiente del mismo.
1. Luces amarillas: Las luces amarillas tienen un tono cálido y acogedor, lo que las hace ideales para espacios de relajación y descanso. Algunos ejemplos de espacios donde se puede utilizar luces amarillas son los dormitorios, las salas de estar, las áreas de lectura y los restaurantes. Las luces amarillas pueden crear una atmósfera más íntima y confortable, lo que es perfecto para actividades que involucran descanso y relajación.
2. Luces blancas: Las luces blancas tienen un tono fresco y energizante, lo que las hace ideales para espacios de trabajo y estudio. Algunos ejemplos de espacios donde se puede utilizar luces blancas son las oficinas, los talleres, las cocinas y los baños. Las luces blancas pueden ayudar a mejorar la concentración y la productividad, lo que es perfecto para actividades que requieren un alto grado de atención y enfoque.
Existen espacios como los baños y las cocinas en los que podemos utilizar luz neutra (la combinación ente luz calidad y luz fría), ó elegir la luz principal blanca y la luz focalizada en tonalidades amarillas. Así lograremos tanto atención y enfoque cuando lo necesitemos como descanso y relajación con la luz focalizada.